lunes, 2 de mayo de 2011

Ferguson apunta al Schalke y a la conspiración arbitral Rotará al equipo y reclama un penalti ante el Arsenal.



Alex Ferguson tiene un ojo puesto en la final de la Champions, en la que deberá defender mañana el 0-2 de la ida ante el Schalke, y otro en el final de la Premier League, que se ha puesto al rojo vivo tras la derrota de su equipo frente al Arsenal por 1-0. A falta de tres jornadas, el Manchester-Chelsea del próximo domingo puede resultar decisivo, pues ambos equipos están separados en la cabeza de la tabla por sólo tres puntos.
Por esto a Ferguson no le queda otra que dosificar esfuerzos. El técnico ha anunciado que refrescará el equipo ante el Schalke y que Scholes, Berbatov y Owen tendrán su oportunidad. A la vez, ha comenzado a preparar el partido ante el Chelsea con una de sus habituales estrategias: la presión a los árbitros. Ferguson se queja de que el colegiado Chris Foy no vio un claro penalti de Clichy a Owen el pasado domingo ante el Arsenal en los últimos minutos de partido. Y ve una conspiración arbitral: "En los partidos importantes, las decisiones arbitrales nunca nos favorecen. Ahora el Chelsea tiene más opciones. Ellos sí tuvieron el sábado dos buenas decisiones arbitrales (se refiere a los dos goles ilegales que le dieron la victoria). Con nosotros no toman nunca este tipo de decisiones".
Ferguson, que obvia otro penalti tan claro o más de Vidic por tocar el balón con la mano ("Era más difícil de ver", se justifica"), fue castigado esta campaña con cinco partidos por quejarse de otro arbitraje.

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