Si se materializa el adiós de Ibrahimovic, Guardiola se quedaría con lo justo. No hay otro equipo en Europa que cuente con una plantilla formada por 18 futbolistas del primer equipo. Una situación anómala que sin embargo Guardiola asume con total normalidad. Para Pep, a falta de concretarse el fichaje de Mascherano, una plantilla corta es sinónimo de cohesión. No es una cuestión baladí para Pep, que prioriza tener un grupo reducido de jugadores comprometidos con el proyecto antes que una plantilla con más soluciones futbolísticas pero con menos implicación. En tres temporadas en el banquillo, Guardiola ha ido apostando cada vez más por un número más reducido de futbolistas fruto de la experiencia que ha ido sumando en el banquillo culé. Jugadores como Hleb, Touré o el propio Zlatan han sido por momentos un hervidero de problemas en el vestuario por su mala convivencia con la suplencia. El técnico ha ido moldeando una plantilla con los futbolistas más afines a su ideario en el campo y fuera de él. En este sentido, los roles cada vez están más marcados y los jugadores con menos protagonismo acceptan su situación y suman en el vestuario. Jugadores como Pinto, Jeffren o Adriano son un buen ejemplo. El encaje de Mascherano, un futbolista acostumbrado a ser protagonista, será uno de los grandes retos de Pep. El técnico respirará tranquilo tras la salida de Ibra, un problema menos.miércoles, 25 de agosto de 2010
Quedarían sólo 18... a la espera de Mascherano
Con la salida de Ibra, el Barça se quedaría en cuadro. Pep apuesta por trabajar con un grupo reducido y la confianza en los jóvenes para mantener la cohesión
Si se materializa el adiós de Ibrahimovic, Guardiola se quedaría con lo justo. No hay otro equipo en Europa que cuente con una plantilla formada por 18 futbolistas del primer equipo. Una situación anómala que sin embargo Guardiola asume con total normalidad. Para Pep, a falta de concretarse el fichaje de Mascherano, una plantilla corta es sinónimo de cohesión. No es una cuestión baladí para Pep, que prioriza tener un grupo reducido de jugadores comprometidos con el proyecto antes que una plantilla con más soluciones futbolísticas pero con menos implicación. En tres temporadas en el banquillo, Guardiola ha ido apostando cada vez más por un número más reducido de futbolistas fruto de la experiencia que ha ido sumando en el banquillo culé. Jugadores como Hleb, Touré o el propio Zlatan han sido por momentos un hervidero de problemas en el vestuario por su mala convivencia con la suplencia. El técnico ha ido moldeando una plantilla con los futbolistas más afines a su ideario en el campo y fuera de él. En este sentido, los roles cada vez están más marcados y los jugadores con menos protagonismo acceptan su situación y suman en el vestuario. Jugadores como Pinto, Jeffren o Adriano son un buen ejemplo. El encaje de Mascherano, un futbolista acostumbrado a ser protagonista, será uno de los grandes retos de Pep. El técnico respirará tranquilo tras la salida de Ibra, un problema menos.
Si se materializa el adiós de Ibrahimovic, Guardiola se quedaría con lo justo. No hay otro equipo en Europa que cuente con una plantilla formada por 18 futbolistas del primer equipo. Una situación anómala que sin embargo Guardiola asume con total normalidad. Para Pep, a falta de concretarse el fichaje de Mascherano, una plantilla corta es sinónimo de cohesión. No es una cuestión baladí para Pep, que prioriza tener un grupo reducido de jugadores comprometidos con el proyecto antes que una plantilla con más soluciones futbolísticas pero con menos implicación. En tres temporadas en el banquillo, Guardiola ha ido apostando cada vez más por un número más reducido de futbolistas fruto de la experiencia que ha ido sumando en el banquillo culé. Jugadores como Hleb, Touré o el propio Zlatan han sido por momentos un hervidero de problemas en el vestuario por su mala convivencia con la suplencia. El técnico ha ido moldeando una plantilla con los futbolistas más afines a su ideario en el campo y fuera de él. En este sentido, los roles cada vez están más marcados y los jugadores con menos protagonismo acceptan su situación y suman en el vestuario. Jugadores como Pinto, Jeffren o Adriano son un buen ejemplo. El encaje de Mascherano, un futbolista acostumbrado a ser protagonista, será uno de los grandes retos de Pep. El técnico respirará tranquilo tras la salida de Ibra, un problema menos.
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