jueves, 26 de agosto de 2010

Principio de acuerdo por Mascherano

Ambos clubs esperan anunciar hoy mismo el traspaso final del centrocampista argentino

Mascherano contribuirá a ampliar el abanico de recursos de Guardiola en el centro del campo

Javier Mascherano completará la nómina de la plantilla del Barça 2010-11. El anuncio será oficial en las próximas horas una vez se solventen los últimos flecos que anoche quedaban pendientes en Liverpool. Las reuniones entre ambas directivas fructificaron y sirvieron para que los dos clubs alcanzaran un principio de acuerdo a expensas de puntualizar algunos detalles. Hoy está previsto que se retomen los contactos, se concreten los detalles económicos que ayer quedaron sin perfilar y se tramiten las órdenes pertinentes para la redacción del ansiado contrato de traspaso. Nadie quiso adelantar las cifras finales, pero las diferentes fuentes consultadas apuntaban a que el acuerdo final se cerró con 16 millones de euros de traspaso y otros 6 ‘kilos’ supeditados a diferentes variables deportivas. En definitiva una cifra a medio camino entra la oferta culé y las reivindicaciones de la entidad inglesa.

La jornada de ayer fue de lo más trepidante. A pesar de que Barça y Liverpool se han esforzado en los últimos días por intentar transmitir la sensación de un cierto estancamiento en las negociaciones, lo cierto es que día a día el argentino se ha ido acercando al Camp Nou. Entre otras cosas porque el súbito interés del Inter con una presunta oferta valorada en 24 millones de euros ni tan siquiera fue contemplada por el futbolista y su entorno más próximo. Desde hace una semana, Mascherano ha hablado alto y claro: sólo quiere fichar por el Barça. De ahí no es de extrañar que mientras el proceso negociador se ha llevado a cabo, el jugador se ha limitado a entrenar y no ha participado en ninguno de los últimos partidos de su equipo. Ayer fue el gran ausente en el compromiso europeo frente al Trabzonsport.

Nada de advertencias ni faroles. Javier ha rechazado múltiples ofertas de renovación y en el Liverpool nadie duda que o bien juega en el Camp Nou o bien cumplirá disciplinado su contrato y dejará las arcas de Anfield sin un solo euro en concepto de traspaso. Un negocio ruinoso que los ingleses no están en condiciones de permitirse.

El panorama dio un vuelco sustancial el pasado miércoles cuando el Liverpool dio un paso al frente y tramitó una invitación formal al Barcelona para que una delegación del club se desplazara hasta las oficinas de la entidad inglesa y encarrilara las negociaciones del traspaso. Así ha sido.

Durante la jornada de ayer, el vicepresidente deportivo, Josep Maria Bartomeu, estuvo en Anfield y poco a poco fue puliendo los entramados del delicado traspaso. Tanto el Barça como Liverpool, y sobre todo el propio jugador, habían manifestado su voluntad por concretar cuanto antes la operación. El calendario deportivo apremia y todas las partes ya habían expuesto sus exigencias desde hace tiempo. Las diferencias apenas si llegaban a los cuatro millones de euros y no se presumían motivo suficiente para bloquear uno de los grandes movimientos del verano.

Finalmente ha imperado el sentido común. Tras la reunión matinal en las oficinas ‘reds’, los contactos no sólo no cesaron sino que se acentuaron en el transcurso de un almuerzo entre los representantes de ambos clubs. Todo iba bien encaminado. Desde las oficinas del Barça se filtraba que la operación estaba en su fase final, aunque seguían sin resolverse detalles mínimos que impedían anunciar a bombo y platillo que Javier Mascherano ya es nuevo jugador del Barça.

Tal y como adelantamos hace días, el centrocampista argentino y el club azulgrana tienen perfilados los detalles de su nuevo contrato. En este caso también quedan pendientes los típicos flecos de última hora. La posibilidad de incluir una quinta temporada opcional y la típica cláusula de rescisión no se han concretado. Se espera a que el Liverpool y Barça sellen el compromiso antes de reunirse con el jugador y su grupo de asesores ya en las oficinas del Camp Nou.

Las prisas están a la orden del día. El técnico del Liverpool, Roy Hodgson, reclamó una solución final antes de 48 horas. Y así será. Lo que no ha trascendido hasta el momento es que Mascherano había apretado para que el Liverpool diera el visto bueno final antes del fin de semana. ‘El Jefecito’ arde en deseos de viajar a Barcelona cuanto antes y partir rumbo a Argentina para disputar el encuentro amistoso contra España como flamante jugador culé.

El panorama también se le despeja a Pep Guardiola. Con la 'operación salida' a punto de culminar con un éxito total, el técnico también verá cómo se apuntala el centro del campo con un futbolista cuyo perfil ha reclamado públicamente en los últimos días. Además, el de Santpedor está al corriente que el proceso de adaptación del nuevo refuerzo no se presume especialmente complicado ya que Mascherano lleva tiempo analizando al detalle el estilo de juego azulgrana y cuenta con grandes amigos -Leo Messi y Milito- que no han parado de ponerle al corriente de todas las interioridades sobre los métodos de trabajo que aplica el entrenador.

‘El Jefecito’ perdona deudas y contribuye al traspaso final

La voluntad de Mascherano por vestir de azulgrana no se ha limitado a simples declaraciones. Su plante deportivo ha sido una muestra ineludible de su deseo por forzar las negociaciones. Y, por si alguien albergaba dudas sobre el carácter del argentino, éste ha dado otro golpe. Las dificultades económicas del Liverpool afectan directamente a las nóminas de los jugadores. Mascherano ha facilitado la operación con una liquidación contractual en la que perdonará parte de sus emolumentos

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