El grueso de los hombres que formarán la plantilla del Barça la próxima temporada está muy claro. Pep Guardiola sabe qué tiene entre manos para afrontar su tercer año al frente del equipo y con eso trabaja. El problema es que falta una semana para el cierre del mercado y aún pueden producirse algunos movimientos que afecten al grupo. Uno de ellos es la llegada de Mascherano; el otro, la complicada salida de Ibrahimovic. O las de Hleb, Cáceres y Víctor Sánchez. Estas situaciones están restando tiempo y energía al de Santpedor, que desea centrarse, única y exclusivamente, en planificar la nueva temporada sabiendo, exactamente, la confección del equipo. Sabe que no hay otra salidaque la de tener paciencia por lo que espera ansioso la llegada del 31 de agosto para conocer definitivamente cómo quedará el equipo y centrarse en sacarle el máximo rendimiento. No saber en estos momentos si Ibrahimovic se queda o se va o si tendrá un centrocampista no hacen más que trastocar sus planes.El entrenador considera que no haber cerrado el capítulo de altas y bajas no ayuda, aunque lo entiende la situación y no culpa a la directiva sino a los vaivenes propios del mercado. Cada año es igual. Cuando tenga definida la plantilla también quedará más clara la situación de los jugadores del filial pues la incorporación o no de Mascherano conllevará el ascenso o no de algunos jugadores que actualmente entrenan con Luis Enrique.martes, 24 de agosto de 2010
Guardiola espera ansioso el cierre del mercado
El técnico quiere saber definitivamente cómo quedará la plantilla para centrarse en sacarle el máximo rendimiento
El grueso de los hombres que formarán la plantilla del Barça la próxima temporada está muy claro. Pep Guardiola sabe qué tiene entre manos para afrontar su tercer año al frente del equipo y con eso trabaja. El problema es que falta una semana para el cierre del mercado y aún pueden producirse algunos movimientos que afecten al grupo. Uno de ellos es la llegada de Mascherano; el otro, la complicada salida de Ibrahimovic. O las de Hleb, Cáceres y Víctor Sánchez. Estas situaciones están restando tiempo y energía al de Santpedor, que desea centrarse, única y exclusivamente, en planificar la nueva temporada sabiendo, exactamente, la confección del equipo. Sabe que no hay otra salidaque la de tener paciencia por lo que espera ansioso la llegada del 31 de agosto para conocer definitivamente cómo quedará el equipo y centrarse en sacarle el máximo rendimiento. No saber en estos momentos si Ibrahimovic se queda o se va o si tendrá un centrocampista no hacen más que trastocar sus planes.El entrenador considera que no haber cerrado el capítulo de altas y bajas no ayuda, aunque lo entiende la situación y no culpa a la directiva sino a los vaivenes propios del mercado. Cada año es igual. Cuando tenga definida la plantilla también quedará más clara la situación de los jugadores del filial pues la incorporación o no de Mascherano conllevará el ascenso o no de algunos jugadores que actualmente entrenan con Luis Enrique.
El grueso de los hombres que formarán la plantilla del Barça la próxima temporada está muy claro. Pep Guardiola sabe qué tiene entre manos para afrontar su tercer año al frente del equipo y con eso trabaja. El problema es que falta una semana para el cierre del mercado y aún pueden producirse algunos movimientos que afecten al grupo. Uno de ellos es la llegada de Mascherano; el otro, la complicada salida de Ibrahimovic. O las de Hleb, Cáceres y Víctor Sánchez. Estas situaciones están restando tiempo y energía al de Santpedor, que desea centrarse, única y exclusivamente, en planificar la nueva temporada sabiendo, exactamente, la confección del equipo. Sabe que no hay otra salidaque la de tener paciencia por lo que espera ansioso la llegada del 31 de agosto para conocer definitivamente cómo quedará el equipo y centrarse en sacarle el máximo rendimiento. No saber en estos momentos si Ibrahimovic se queda o se va o si tendrá un centrocampista no hacen más que trastocar sus planes.El entrenador considera que no haber cerrado el capítulo de altas y bajas no ayuda, aunque lo entiende la situación y no culpa a la directiva sino a los vaivenes propios del mercado. Cada año es igual. Cuando tenga definida la plantilla también quedará más clara la situación de los jugadores del filial pues la incorporación o no de Mascherano conllevará el ascenso o no de algunos jugadores que actualmente entrenan con Luis Enrique.
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