Espanyol 0 - 0 Barcelona
Barcelona no le encontró la vuelta al clásico y sólo empató con Espanyol
BARCELONA -- El Barcelona se enredó en el fútbol pasional del Espanyol (0-0) y se dejó dos puntos en el momento culminante de la temporada, en un partido dominado por los locales en el primer tie
mpo y en el que los de Pep Guardiola jugaron 28 minutos con uno menos por la expulsión de Dani Alves.
Los azulgrana, que encontraron muchos problemas para superar a su rival en el primer tiempo, mejoraron con los cambios introducidos en el segundo tiempo, en especial cuando Xavi jugó un poco más retrasado, pero su fútbol se lastró en el segundo tiempo con la expulsión de Alves.
El Espanyol fue dominador de la situación hasta que le aguantó la gasolina. Con una asfixiante presión en la medular, con Xavi jugando demasiado adelantado, los de Mauricio Pochettino tuvieron cerca la victoria en el primer tiempo, en el que dispusieron de buenas ocasiones para firmar un 'sorpasso' en la Liga, pero el Barça aguantó el temporal, sufriendo mucho.
En la segunda mitad, el Barça mejoró, pero cuando empezaba a acechar la meta de Kameni, se quedó con uno menos y ya no pudo. Al Espanyol le pareció bien la tregua.
En la asignatura emocional, cuando el fútbol es pasional y no técnico, el Barça difícilmente puede salir victorioso, como se demostró en Cornellà, en un escenario hostil, frente a un combativo Espanyol, dispuesto a salvar la temporada con una victoria frente al rival ciudadano.
Pochettino puso en juego a un aguerrido equipo. Guardiola se decidió por alinear a Xavi como mediapunta y el Barça se pasó más de media hora sin enterarse de qué iba la copla, con un Espanyol muy intenso y un conjunto azulgrana sin encontrar soluciones.
El mérito de los blanquiazules estribó en su ambición, el demérito del Barça que no encontró ni un sólo jugador que pudiera conducir el balón a la zona de creación con garantías. Xavi estaba demasiado lejos; Milito, demasiado errático y Piqué, demasiado pendiente de la marca del rocoso Osvaldo.
Por eso, en el primer tiempo, el partido siempre se mantuvo en la dinámica que le combino al Espanyol. Desde el primer remate de Osvaldo, en el minuto 5, hasta el último que volvió a protagonizar el delantero blanquiazul y que salvó Víctor Valdés y el poste con una parada antológica al borde del descanso.
La intensidad del Espanyol fue tal, su fútbol fue tan emocional, que desarboló al Barça. Inerme los de Guardiola, sin que Xavi interviniera en juego, con Messi perdido, el Barça recuperó la posesión del balón en los últimos diez minutos del primer tiempo.
Para entonces, Luis García, en un par de jugadas a balón parado, y Baena, en un par de remates cercanos, cercaron la meta del Barça, que no daba ni una a derechas, no acertaba en los pases y sus centrales sufrían en exceso para sacar el balón jugado.
El bagaje de los azulgrana en el primer tiempo fueron sólo un par de llegadas. Un centro de Pedro, que dio en el travesaño (m.9), y un disparo de Maxwell, que hoy jugó muchos minutos de exterior zurdo, en la única jugada trenzada de los azulgrana.
Reaccionó el Barça en la segunda mitad, parecía que los de Guardiola empezaban a emitir señales, sobre todo cuando Guardiola puso en juego a Henry y Keita por Milito y Touré en el minuto 57.
Messi avisó tres minutos después, con su primer remate a puerta, y en el 62 Alves fue expulsado por una entrada sobre Callejón. Se recompuso el Barça, recuperó aire el Espanyol.
Con uno menos, los de Guardiola tuvieron más el balón, pero no profundidad. Lo fiaron todo a una genialidad de Messi, mientras que los blanquiazules no remataron ni una sola vez a puerta y parecieron confirmarse con un empate, seguramente con el anhelo de que, como hace unos años, vuelven a interponerse en el camino de su rival hacia la Liga.
Y es que, como lucía una pancarta en uno de los fondos, para los españolistas el Barça no es un adversario cualquiera: "No sois un rival, sois el enemigo".
A cinco partidos para el final, los azulgrana se han dejado un empate y le quedan dos salidas más antes del final de la temporada (Villarreal y Sevilla). Por primera vez desde el 4 de noviembre pasado, el Barça se quedó sin marcar.
mpo y en el que los de Pep Guardiola jugaron 28 minutos con uno menos por la expulsión de Dani Alves.Los azulgrana, que encontraron muchos problemas para superar a su rival en el primer tiempo, mejoraron con los cambios introducidos en el segundo tiempo, en especial cuando Xavi jugó un poco más retrasado, pero su fútbol se lastró en el segundo tiempo con la expulsión de Alves.
El Espanyol fue dominador de la situación hasta que le aguantó la gasolina. Con una asfixiante presión en la medular, con Xavi jugando demasiado adelantado, los de Mauricio Pochettino tuvieron cerca la victoria en el primer tiempo, en el que dispusieron de buenas ocasiones para firmar un 'sorpasso' en la Liga, pero el Barça aguantó el temporal, sufriendo mucho.
En la segunda mitad, el Barça mejoró, pero cuando empezaba a acechar la meta de Kameni, se quedó con uno menos y ya no pudo. Al Espanyol le pareció bien la tregua.
En la asignatura emocional, cuando el fútbol es pasional y no técnico, el Barça difícilmente puede salir victorioso, como se demostró en Cornellà, en un escenario hostil, frente a un combativo Espanyol, dispuesto a salvar la temporada con una victoria frente al rival ciudadano.
Pochettino puso en juego a un aguerrido equipo. Guardiola se decidió por alinear a Xavi como mediapunta y el Barça se pasó más de media hora sin enterarse de qué iba la copla, con un Espanyol muy intenso y un conjunto azulgrana sin encontrar soluciones.
El mérito de los blanquiazules estribó en su ambición, el demérito del Barça que no encontró ni un sólo jugador que pudiera conducir el balón a la zona de creación con garantías. Xavi estaba demasiado lejos; Milito, demasiado errático y Piqué, demasiado pendiente de la marca del rocoso Osvaldo.
Por eso, en el primer tiempo, el partido siempre se mantuvo en la dinámica que le combino al Espanyol. Desde el primer remate de Osvaldo, en el minuto 5, hasta el último que volvió a protagonizar el delantero blanquiazul y que salvó Víctor Valdés y el poste con una parada antológica al borde del descanso.
La intensidad del Espanyol fue tal, su fútbol fue tan emocional, que desarboló al Barça. Inerme los de Guardiola, sin que Xavi interviniera en juego, con Messi perdido, el Barça recuperó la posesión del balón en los últimos diez minutos del primer tiempo.
Para entonces, Luis García, en un par de jugadas a balón parado, y Baena, en un par de remates cercanos, cercaron la meta del Barça, que no daba ni una a derechas, no acertaba en los pases y sus centrales sufrían en exceso para sacar el balón jugado.
El bagaje de los azulgrana en el primer tiempo fueron sólo un par de llegadas. Un centro de Pedro, que dio en el travesaño (m.9), y un disparo de Maxwell, que hoy jugó muchos minutos de exterior zurdo, en la única jugada trenzada de los azulgrana.
Reaccionó el Barça en la segunda mitad, parecía que los de Guardiola empezaban a emitir señales, sobre todo cuando Guardiola puso en juego a Henry y Keita por Milito y Touré en el minuto 57.
Messi avisó tres minutos después, con su primer remate a puerta, y en el 62 Alves fue expulsado por una entrada sobre Callejón. Se recompuso el Barça, recuperó aire el Espanyol.
Con uno menos, los de Guardiola tuvieron más el balón, pero no profundidad. Lo fiaron todo a una genialidad de Messi, mientras que los blanquiazules no remataron ni una sola vez a puerta y parecieron confirmarse con un empate, seguramente con el anhelo de que, como hace unos años, vuelven a interponerse en el camino de su rival hacia la Liga.
Y es que, como lucía una pancarta en uno de los fondos, para los españolistas el Barça no es un adversario cualquiera: "No sois un rival, sois el enemigo".
A cinco partidos para el final, los azulgrana se han dejado un empate y le quedan dos salidas más antes del final de la temporada (Villarreal y Sevilla). Por primera vez desde el 4 de noviembre pasado, el Barça se quedó sin marcar.
Barcelona estudia cómo llegar a Milán
BARCELONA -- La expedición del FC Barcelona ha adelantado su viaje a Milan al domingo y no descarta que el desplazamiento tenga que hacerse por carretera, debido a las dificultades de combinación aérea con la capital lombarda a causa de la nube de ceniza que mantiene bloqueados múltiples
aeropuertos europeos.
La idea del club azulgrana, según comentó un portavoz, es que el equipo viaje el domingo, en lugar del lunes, para ganar tiempo. El equipo se entrenará a mediodía y posteriormente se trasladará hasta el aeropuerto.
Si existe una conexión con Milan o con alguna ciudad cercana con aeropuertos disponibles, el Barça viajará por vía aérea y completará la distancia hasta la capital lombarda por carretera.
Pero si el aeropuerto barcelonés o el destino no están operativos, no se descarta la posibilidad de viajar por carretera desde la Ciudad Condal.
Según diferentes informaciones los dos aeropuertos de la ciudad de Milán, Malpensa y Linate, se mantienen cerrados debido a la erupción del volcán Eyjafjalla, en Islandia, que ha provocado la cancelación de miles de vuelos en toda Europa.
El Barça baraja la posibilidad de volar hasta el aeropuerto de Pisa o, incluso, volar hasta Roma y completar el trayecto por carretera.
La otra opción que se contemplaba: viajar en ferrocarril, se ha descartado puesto que está prevista una huelga ferroviaria en Francia durante los próximos días.
Inicialmente el Barça tenía previsto volar a Milán el próximo lunes a las 11:00 horas. El partido contra el Inter, correspondiente a la ida de las semifinales de la Liga de Campeones, se jugará el próximo martes a las 20:45 horas.
aeropuertos europeos.La idea del club azulgrana, según comentó un portavoz, es que el equipo viaje el domingo, en lugar del lunes, para ganar tiempo. El equipo se entrenará a mediodía y posteriormente se trasladará hasta el aeropuerto.
Si existe una conexión con Milan o con alguna ciudad cercana con aeropuertos disponibles, el Barça viajará por vía aérea y completará la distancia hasta la capital lombarda por carretera.
Pero si el aeropuerto barcelonés o el destino no están operativos, no se descarta la posibilidad de viajar por carretera desde la Ciudad Condal.
Según diferentes informaciones los dos aeropuertos de la ciudad de Milán, Malpensa y Linate, se mantienen cerrados debido a la erupción del volcán Eyjafjalla, en Islandia, que ha provocado la cancelación de miles de vuelos en toda Europa.
El Barça baraja la posibilidad de volar hasta el aeropuerto de Pisa o, incluso, volar hasta Roma y completar el trayecto por carretera.
La otra opción que se contemplaba: viajar en ferrocarril, se ha descartado puesto que está prevista una huelga ferroviaria en Francia durante los próximos días.
Inicialmente el Barça tenía previsto volar a Milán el próximo lunes a las 11:00 horas. El partido contra el Inter, correspondiente a la ida de las semifinales de la Liga de Campeones, se jugará el próximo martes a las 20:45 horas.
Sevilla FC 3 - 0 Sporting Gijon
Sevilla goleó 3-0 a Sporting Gijón
SEVILLA -- El Sevilla recuperó a su poderosa artillería en el momento preciso para lograr un triunfo
(3-0) que lo colocó en puestos de UEFA Champions League, a expensas del resultado del Mallorca el lunes, y dejó al Real Sporting de Gijón en una situación comprometida a falta de cinco jornadas para el final de liga.
Los goles de Kanouté, Luis Fabiano y Juan Cala reflejaron la superioridad hispalense durante todo el partido ante un Sporting que nunca tuvo opciones y que se vio muy diezmado con las expulsiones de Bilic y José Ángel en la primera y la segunda parte, respectivamente.
Sin apenas tiempo para acomodarse en el asiento y tras los primeros minutos de tanteo entre ambos equipos llegó la primera ocasión local, que se convirtió a su vez en el tanto que abría el marcador.
Una falta botada magistralmente por Ivica Dragutinovic fue rematada de cabeza por Kanouté, que aprovechó el manso despeje del portero Juan Pablo para empujar el balón a la red y establecer el primer gol.
El tempranero tanto permitió al Sevilla manejar el balón con más tranquilidad y crear ocasiones de peligro con un Jesús Navas eléctrico por su banda derecha, mientras que destrozaba los planes iniciales de un Sporting que se veía obligado a dar un paso adelante si quería lograr un resultado positivo.
Solo las imprecisiones en el pase de la línea medular sevillista inquietaban a la zaga local, que apenas tuvo trabajo durante la primera mitad ante una delantera asturiana impotente e inoperante.
El partido se puso definitivamente cuesta arriba para el Sporting tras la justa e inocente expulsión del delantero croata Mate Bilic.
Un codazo en la disputa de un balón aéreo en el minuto 22 y una dura entrada a destiempo nueve minutos después llevó al ariete al vestuario antes de tiempo.
La eventualidad no trastocó el rumbo del partido, de tal forma que sin ocasiones y con un juego plomo y aburrido por ambos bandos se llegó al descanso.
La segunda mitad arrancó con un guión similar al de los primeros 45 minutos con un Sevilla que controlaba el esférico y un Sporting de Gijón que no encontraba su sitio sobre el césped.
De esta manera, una gran internada por la izquierda de Adriano permitió al brasileño templar el balón al área, donde emergió la figura de su compatriota Luis Fabiano para elevarse sobre la zaga y con un certero cabezazo certificar el segundo gol local, que prácticamente sentenciaba el encuentro.
Pudo acortar distancias el equipo asturiano en el ecuador de la segunda mitad tras una buena jugada de Diego Castro, que sirvió el balón en profundidad para Sastre, quien se plantó solo y un tanto escorado ante Andrés Palop, aunque cruzó en exceso el balón y malogró la gran ocasión visitante.
La oportunidad dio alas al Sporting que tuvo un par de minutos después otra magnífica ocasión en la cabeza del defensa Gregory, quien remató perfectamente un saque de esquina pero se encontró con la certera intervención del arquero sevillista.
La acometida rival encendió el ánimo del Sevilla que dio un paso al frente para tratar de encontrar el camino del tercer gol, que pudo llegar en un remate de Cala tras un saque de esquina, aunque no conectó bien el cabezazo y el balón fue despejado por el defensa.
Sin embargo, la puntilla para el Sporting llegó a diez minutos del final. Tras la expulsión del defensa José Ángel por doble amarilla, la falta lateral botada por Dragutinovic fue rematada sin oposición a la red por Cala para sentenciar el partido.
(3-0) que lo colocó en puestos de UEFA Champions League, a expensas del resultado del Mallorca el lunes, y dejó al Real Sporting de Gijón en una situación comprometida a falta de cinco jornadas para el final de liga.Los goles de Kanouté, Luis Fabiano y Juan Cala reflejaron la superioridad hispalense durante todo el partido ante un Sporting que nunca tuvo opciones y que se vio muy diezmado con las expulsiones de Bilic y José Ángel en la primera y la segunda parte, respectivamente.
Sin apenas tiempo para acomodarse en el asiento y tras los primeros minutos de tanteo entre ambos equipos llegó la primera ocasión local, que se convirtió a su vez en el tanto que abría el marcador.
Una falta botada magistralmente por Ivica Dragutinovic fue rematada de cabeza por Kanouté, que aprovechó el manso despeje del portero Juan Pablo para empujar el balón a la red y establecer el primer gol.
El tempranero tanto permitió al Sevilla manejar el balón con más tranquilidad y crear ocasiones de peligro con un Jesús Navas eléctrico por su banda derecha, mientras que destrozaba los planes iniciales de un Sporting que se veía obligado a dar un paso adelante si quería lograr un resultado positivo.
Solo las imprecisiones en el pase de la línea medular sevillista inquietaban a la zaga local, que apenas tuvo trabajo durante la primera mitad ante una delantera asturiana impotente e inoperante.
El partido se puso definitivamente cuesta arriba para el Sporting tras la justa e inocente expulsión del delantero croata Mate Bilic.
Un codazo en la disputa de un balón aéreo en el minuto 22 y una dura entrada a destiempo nueve minutos después llevó al ariete al vestuario antes de tiempo.
La eventualidad no trastocó el rumbo del partido, de tal forma que sin ocasiones y con un juego plomo y aburrido por ambos bandos se llegó al descanso.
La segunda mitad arrancó con un guión similar al de los primeros 45 minutos con un Sevilla que controlaba el esférico y un Sporting de Gijón que no encontraba su sitio sobre el césped.
De esta manera, una gran internada por la izquierda de Adriano permitió al brasileño templar el balón al área, donde emergió la figura de su compatriota Luis Fabiano para elevarse sobre la zaga y con un certero cabezazo certificar el segundo gol local, que prácticamente sentenciaba el encuentro.
Pudo acortar distancias el equipo asturiano en el ecuador de la segunda mitad tras una buena jugada de Diego Castro, que sirvió el balón en profundidad para Sastre, quien se plantó solo y un tanto escorado ante Andrés Palop, aunque cruzó en exceso el balón y malogró la gran ocasión visitante.
La oportunidad dio alas al Sporting que tuvo un par de minutos después otra magnífica ocasión en la cabeza del defensa Gregory, quien remató perfectamente un saque de esquina pero se encontró con la certera intervención del arquero sevillista.
La acometida rival encendió el ánimo del Sevilla que dio un paso al frente para tratar de encontrar el camino del tercer gol, que pudo llegar en un remate de Cala tras un saque de esquina, aunque no conectó bien el cabezazo y el balón fue despejado por el defensa.
Sin embargo, la puntilla para el Sporting llegó a diez minutos del final. Tras la expulsión del defensa José Ángel por doble amarilla, la falta lateral botada por Dragutinovic fue rematada sin oposición a la red por Cala para sentenciar el partido.
Villarreal 2 - 1 Atlético Madrid
Villarreal venció a Atlético Madrid y sueña con la Europa League
VILLARREAL -- El Villarreal alimentó sus aspiraciones europeas con un triunfo por 2-1 sobre el Atlético de Madrid, que se queda sin objetivos en la Liga, centrado en la semifinal de la Liga Europ
a y la final de la Copa del Rey.
Un partido en el que el acierto del Villarreal en la primera parte le dio una ventaja de dos goles, que pese a tener el dominio claro y las mejores ocasiones en los segundos cuarenta y cinco minutos, el Atlético de Madrid no pudo igualar.
Con todo ello, los primeros cuarenta y cinco minutos fueron muy intensos, pero lo fueron más en el aspecto defensivo, de trabajo y de pelea, que de fútbol.
Los visitantes no tenían fluidez para salir con velocidad y al contragolpe, lo que dejaba un partido intenso, pero trabado. Tan solo el argentino Kun Agüero encontró un agujero a los siete minutos para plantarse ante Diego López y tener la más clara ocasión, que no entró gracias a una salida desesperada del porteo amarillo.
No estaba cómodo el equipo del técnico Juan Carlos Garrido y no encontraba la portería, pero fue el balón parado el que salvaría a los locales, ya que a los veintiún minutos y en el primer remate a puerta, cuando el uruguayo Diego Godín remató de manera acrobática y en un corner el uno a cero. Un gol que cambió el panorama, ya que tras tener el balón y no poder superar a su rival, el Villarreal se lo dio a su enemigo y se parapeto en su campo.
Le regaló la posesión y esperó buscar a la contra superar a su rival. El Atlético estiró líneas y apretó con Agüero a la cabeza, lo que supuso que los de Quique Sánchez Flores encerraran al Villarreal en su área y dominaran ahora si el juego.
Tanto es así, que en los últimos veinte minutos lanzó cuatro saques de esquina seguidos y todos ellos con peligro. Y fue en uno de ellos donde otra vez Agüero tuvo sólo el empate, pero lo envió fuera en un remate de cabeza. Con ello y cuando el equipo local esperaba el descanso para replantearse la situación, llegó el segundo gol.
A la contra y en una jugada extraña, con dos rebotes en el área y con los jugadores protestando una posible pena máxima, el italiano Giuseppe Rossi recogió un rechace de Sergio De Gea, para poner el dos a cero.
En la segunda parte, las cosas siguieron igual, con el Atlético dominando y llegando al área y con el Villarreal esperando la contra incluso con más descaro.
Un dominio que a pesar de ser claro no se transformaba en ocasiones claras de gol, para un equipo visitante que acabó encerrando a su rival en su campo. Y que vio como otra vez Diego López salvaba un remate de Antonio López a boca de gol. Se sucedían las llegadas, pero solo Agüero tenía peligro y lo demostró a los dieciocho minuto que así era marcando el gol de su equipo.
Un gol que dejaba un panorama más que complicado, con un Villarreal muy atrás y un Atlético volcado a por el empate.
Así mientras los locales dejaban pasar los minutos y no encontraban la solución al contragolpe, la afición amarilla se disponía a sufrir y mucho.
Pero tan sólo José Manuel Jurado, dispuso de la única ocasión para igualar a los veinticinco minutos, pero su disparo se marchó fuera. De ahí hasta el final ambos equipos lucharon pero sin acierto y sin hacer peligro claro.
a y la final de la Copa del Rey.Un partido en el que el acierto del Villarreal en la primera parte le dio una ventaja de dos goles, que pese a tener el dominio claro y las mejores ocasiones en los segundos cuarenta y cinco minutos, el Atlético de Madrid no pudo igualar.
Con todo ello, los primeros cuarenta y cinco minutos fueron muy intensos, pero lo fueron más en el aspecto defensivo, de trabajo y de pelea, que de fútbol.
Los visitantes no tenían fluidez para salir con velocidad y al contragolpe, lo que dejaba un partido intenso, pero trabado. Tan solo el argentino Kun Agüero encontró un agujero a los siete minutos para plantarse ante Diego López y tener la más clara ocasión, que no entró gracias a una salida desesperada del porteo amarillo.
No estaba cómodo el equipo del técnico Juan Carlos Garrido y no encontraba la portería, pero fue el balón parado el que salvaría a los locales, ya que a los veintiún minutos y en el primer remate a puerta, cuando el uruguayo Diego Godín remató de manera acrobática y en un corner el uno a cero. Un gol que cambió el panorama, ya que tras tener el balón y no poder superar a su rival, el Villarreal se lo dio a su enemigo y se parapeto en su campo.
Le regaló la posesión y esperó buscar a la contra superar a su rival. El Atlético estiró líneas y apretó con Agüero a la cabeza, lo que supuso que los de Quique Sánchez Flores encerraran al Villarreal en su área y dominaran ahora si el juego.
Tanto es así, que en los últimos veinte minutos lanzó cuatro saques de esquina seguidos y todos ellos con peligro. Y fue en uno de ellos donde otra vez Agüero tuvo sólo el empate, pero lo envió fuera en un remate de cabeza. Con ello y cuando el equipo local esperaba el descanso para replantearse la situación, llegó el segundo gol.
A la contra y en una jugada extraña, con dos rebotes en el área y con los jugadores protestando una posible pena máxima, el italiano Giuseppe Rossi recogió un rechace de Sergio De Gea, para poner el dos a cero.
En la segunda parte, las cosas siguieron igual, con el Atlético dominando y llegando al área y con el Villarreal esperando la contra incluso con más descaro.
Un dominio que a pesar de ser claro no se transformaba en ocasiones claras de gol, para un equipo visitante que acabó encerrando a su rival en su campo. Y que vio como otra vez Diego López salvaba un remate de Antonio López a boca de gol. Se sucedían las llegadas, pero solo Agüero tenía peligro y lo demostró a los dieciocho minuto que así era marcando el gol de su equipo.
Un gol que dejaba un panorama más que complicado, con un Villarreal muy atrás y un Atlético volcado a por el empate.
Así mientras los locales dejaban pasar los minutos y no encontraban la solución al contragolpe, la afición amarilla se disponía a sufrir y mucho.
Pero tan sólo José Manuel Jurado, dispuso de la única ocasión para igualar a los veinticinco minutos, pero su disparo se marchó fuera. De ahí hasta el final ambos equipos lucharon pero sin acierto y sin hacer peligro claro.
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