PARÍS -- Sólo pasó una semana y aquí nos reencontramos, otra vez después de ser testigos de muy buenos partidos.
Igual que en la ida, para que eso suceda, tiene que haber dos equipos que lo intenten. Y eso pasó en los dos partidos que hoy elijo como destacados de la jornada.
BARCELONA-ARSENAL: EL SHOW DE MESSI
Igual que en la ida, para que eso suceda, tiene que haber dos equipos que lo intenten. Y eso pasó en los dos partidos que hoy elijo como destacados de la jornada.
BARCELONA-ARSENAL: EL SHOW DE MESSI
La ida en Inglaterra fue tratada y comentada aquí en Europa, donde me encuentro, como si fuera una sinfonía de algún gran maestro de música. Y el 2 a 2 nos dejó con ganas de ver cómo se
resolvían las cosas en la vuelta.
En el Camp Nou, nos encontramos con un Barcelona que no manejó el balón los primeros minutos como lo había hecho en Londres, donde había tenido un 70% de de manejo en los primeros 45 minutos.
La razón y la culpa estuvieron del lado del Arsenal, que lo fue a molestar más arriba de lo que había hecho en su propio estadio. Una buena demostración fue el gol de los ingleses, con el que pasaron a ganar el partido contra lo que todos esperaban.
La maniobra comenzó cuando, gracias a la presión, a Gabriel Milito le robaron el balón en el círculo central. Desde allí Diaby colocó un pase en profundidad para que Walcott agarrara a toda la defensa a contramano y habilitara a Bendtner, que convirtió en dos tiempos luego de haber rebotado el primer remate en Valdés.
Hago una pausa aquí para dejarles una reflexión: los equipos con continuidad, la tienen porque el grupo es más largo y equilibrado en su nivel futbolístico. Y digo esto porque Arsenal, a partir de ahí, lo terminó pagando. Sus suplentes están lejos de los titulares que faltaron: Fabregas, Arshavin, Gallas, Van Persie y Song. A todos los ellos los extrañaron y mucho.
Se podría decir a que a Barcelona también le faltaron figuras, como Puyol, Piqué, Ibrahimovic e Iniesta, pero no hay duda de que los Pedro, Bojan, Milito y Márquez tienen otro nivel.
resolvían las cosas en la vuelta.En el Camp Nou, nos encontramos con un Barcelona que no manejó el balón los primeros minutos como lo había hecho en Londres, donde había tenido un 70% de de manejo en los primeros 45 minutos.
La razón y la culpa estuvieron del lado del Arsenal, que lo fue a molestar más arriba de lo que había hecho en su propio estadio. Una buena demostración fue el gol de los ingleses, con el que pasaron a ganar el partido contra lo que todos esperaban.
La maniobra comenzó cuando, gracias a la presión, a Gabriel Milito le robaron el balón en el círculo central. Desde allí Diaby colocó un pase en profundidad para que Walcott agarrara a toda la defensa a contramano y habilitara a Bendtner, que convirtió en dos tiempos luego de haber rebotado el primer remate en Valdés.
Hago una pausa aquí para dejarles una reflexión: los equipos con continuidad, la tienen porque el grupo es más largo y equilibrado en su nivel futbolístico. Y digo esto porque Arsenal, a partir de ahí, lo terminó pagando. Sus suplentes están lejos de los titulares que faltaron: Fabregas, Arshavin, Gallas, Van Persie y Song. A todos los ellos los extrañaron y mucho.
Se podría decir a que a Barcelona también le faltaron figuras, como Puyol, Piqué, Ibrahimovic e Iniesta, pero no hay duda de que los Pedro, Bojan, Milito y Márquez tienen otro nivel.
A partir de ahí comenzó otra historia, que hasta obliga a cambiarle el título del match: más que Barcelona-Arsenal, fue Messi-Arsenal y tuvo a un ganador por goleada. Aunque tampoco quiero faltarle el respeto a sus compañeros, y sobre todo a Xavi, porque podrán faltar todos los que les nombré más arriba, pero Barcelona juega al ritmo que quiere e impone Xavi, esa es la verdad.
Y esa otra historia empezó después de que Arsenal se equivocara en un contraataque y le dio inicio al dia soñado de todo jugador. Recuerdo que decían que Pelé hacía paredes con sus adversarios, a los cuales les hacia rebotar el balón en sus piernas para tomar el rebote, y aquí fue el mismo caso nada más que Messi no lo hizo adrede. En realidad tiró una pared y Silvestre, que reaparecía en lo que era nomás su quinto partido del año, se la devolvió, dejándolo en la puerta del área para que controlara y rematara alto y esquinado para empatar el match.
Desde ese minuto, el 21, hasta el 42, el partido fue un martirio para Arsenal, dado que el mismo Messi, tras una desviación de Pedro quedo mano a mano con Almunia para definir con derecha. Y luego, con otra desviación pero esta vez de Keita de cabeza, arrancó solo a 35 metros del para resolver con una cucharita por arriba de la cabeza de Almunia, que para cuando quiso reaccionar con sus manos el balón ya estaba entrando al arco.
El segundo tiempo fue una formalidad, pero Barcelona, como en Inglaterra, se relajó, y en 15 minutos Arsenal tuvo la oportunidad de acercarse en el score, pero la torpeza de Rosicky y Bendtner no se lo permitieron.
De cualquier manera, los segundos 45 minutos valieron la pena por el cuarto gol de Messi. A unos 30 metros del arco tomó el balón, y ya se vio que los defensores tienen miedo de salirle cuando tiene el balón controlado, dándole así la posibilidad de que piense qué hacer. Y Messi hizo de todo: dos amagues, un remate y rebote en Almunia para recuperar el balón y hacérselo pasar entre las piernas para convertir su cuarto gol.
En estos momentos en el mundo futbolístico y no solamente en Argentina muchos comienzan a pensar en que es el mejor jugador de la historia. Por el momento y al menos para los catalanes lo es.
Para Barcelona se viene el Inter, que en seis minutos resolvió su pleito con el CSKA Moscú gracias al gol de Sneijder.
No hay mucho más para decir cuando sucede algo así. Si un equipo como el Inter pasa a ganar 2-0 entre los dos partidos, que le conviertan tres veces sería un milagro, y eso lo comprendieron rápidamente los rusos, que apenas si en algunas ocasiones demostraron apenas intención de marcar.
Para tener en cuenta: en la fase de grupos, Inter y Barcelona empataron 0-0 en Milán, mientras que en España Barcelona ganó 2-0. En ese mismo orden se jugará la semifinal. ¿Logrará el Inter convertirle finalmente al Barcelona?
BAYERN APROVECHÓ LO QUE MANCHESTER DESPERDICIÓ
Y esa otra historia empezó después de que Arsenal se equivocara en un contraataque y le dio inicio al dia soñado de todo jugador. Recuerdo que decían que Pelé hacía paredes con sus adversarios, a los cuales les hacia rebotar el balón en sus piernas para tomar el rebote, y aquí fue el mismo caso nada más que Messi no lo hizo adrede. En realidad tiró una pared y Silvestre, que reaparecía en lo que era nomás su quinto partido del año, se la devolvió, dejándolo en la puerta del área para que controlara y rematara alto y esquinado para empatar el match.
Desde ese minuto, el 21, hasta el 42, el partido fue un martirio para Arsenal, dado que el mismo Messi, tras una desviación de Pedro quedo mano a mano con Almunia para definir con derecha. Y luego, con otra desviación pero esta vez de Keita de cabeza, arrancó solo a 35 metros del para resolver con una cucharita por arriba de la cabeza de Almunia, que para cuando quiso reaccionar con sus manos el balón ya estaba entrando al arco.
El segundo tiempo fue una formalidad, pero Barcelona, como en Inglaterra, se relajó, y en 15 minutos Arsenal tuvo la oportunidad de acercarse en el score, pero la torpeza de Rosicky y Bendtner no se lo permitieron.
De cualquier manera, los segundos 45 minutos valieron la pena por el cuarto gol de Messi. A unos 30 metros del arco tomó el balón, y ya se vio que los defensores tienen miedo de salirle cuando tiene el balón controlado, dándole así la posibilidad de que piense qué hacer. Y Messi hizo de todo: dos amagues, un remate y rebote en Almunia para recuperar el balón y hacérselo pasar entre las piernas para convertir su cuarto gol.
En estos momentos en el mundo futbolístico y no solamente en Argentina muchos comienzan a pensar en que es el mejor jugador de la historia. Por el momento y al menos para los catalanes lo es.
Para Barcelona se viene el Inter, que en seis minutos resolvió su pleito con el CSKA Moscú gracias al gol de Sneijder.
No hay mucho más para decir cuando sucede algo así. Si un equipo como el Inter pasa a ganar 2-0 entre los dos partidos, que le conviertan tres veces sería un milagro, y eso lo comprendieron rápidamente los rusos, que apenas si en algunas ocasiones demostraron apenas intención de marcar.
Para tener en cuenta: en la fase de grupos, Inter y Barcelona empataron 0-0 en Milán, mientras que en España Barcelona ganó 2-0. En ese mismo orden se jugará la semifinal. ¿Logrará el Inter convertirle finalmente al Barcelona?
BAYERN APROVECHÓ LO QUE MANCHESTER DESPERDICIÓ
En cuanto al otro lado del cuadro, esta semana cambié y elegí Manchester-Bayern, contrariamente a lo que hice la semana pasada. Es que la revancha de este duelo generaba muchas más expectativas.
La sorpresa fue Rooney: el domingo estaba con muletas y el miércoles salio a jugar la clasificación con la entrega de siempre, una actitud que terminó pagando en el segundo tiempo.
La sorpresa fue Rooney: el domingo estaba con muletas y el miércoles salio a jugar la clasificación con la entrega de siempre, una actitud que terminó pagando en el segundo tiempo.
Hay una frase hecha en el fútbol que dice que ir ganando 2 a 0 es un mal resultado (les aclaro que para mí no, yo quisiera siempre ir ganando 2 a 0). Qué pensar entonces de un 3 a 0, como llegó a estar ganando Manchester en su cancha hasta los 43 minutos (me recuerda al partido que Milan terminó desperdiciando ante Liverpool en cancha neutral en la final de la Champions, cuando ganaba 3 a 0 en los primeros 45).
Con esos tres goles, Manchester creyó que había hecho lo más difícil, pero lo peor estaba por llegar, con ese gol de Olic antes del descanso, que colocó a Bayern Munich en una posición de "vamos a ver qué pasa".
La semana pasada yo les había comentado que los alemanes habían convertido en todos los partidos de la Champions que jugaron como visitante, algo que venían de hacer, clasificando en octavos de final ante Fiorentina, justamente perdiendo 3-2 en Florencia.
Si había alguna duda de que Bayern Munich iba a lograr su propósito de clasificarse, la ayuda que le faltaba la encontró en la estúpida expulsión de Rafael a los 5 del segundo tiempo. Les digo esto porque, a partir de este momento, un Ribery que había estado casi ausente comenzó a desequilibrar con sus gambetas imprevisibles.
Para entonces, Manchester había perdido protagonismo al estar 10 contra 11, y en un corner del citado francés al segundo palo, llegó robben y convirtió con uno de esos remates cruzados de los que parece tener el secreto. Tal vez si el holandés hubiese seguido jugando en el Real Madrid, los españoles estarían clasificados, ya que convirtió en los tres últimos partidos de la Champions...
El Manchester se vio obligado a ir a buscar el cuarto gol, pero ya Rooney se había ido lesionado y el equipo ya no tenía respuestas físicas, después de haber hecho demasiado gasto al quedarse con uno menos.
Lo intentó con Berbatov, a quien cada vez que veo jugar pienso que en el Manchester, con Ferguson a la cabeza, se deben preguntar por qué el capricho de dejar ir a Tevez, que estaba aclimatado, era muy querido por los hinchas y había rendido maravillosamente.
Un dato curioso: serán las primeras semifinales desde 2003 sin ningún equipo inglés. Los partidos decisivos serán en Barcelona y en Lyon, creo que la localía poco va a contar.
Hasta dentro de dos semanas, cuando nos volvamos a encontrar para analizar los partidos de ida. Nos quedaremos esperando que los dos sean grandes partidos también, y que sobre todo Inter-Barcelona supere las expectativas.
Con esos tres goles, Manchester creyó que había hecho lo más difícil, pero lo peor estaba por llegar, con ese gol de Olic antes del descanso, que colocó a Bayern Munich en una posición de "vamos a ver qué pasa".
La semana pasada yo les había comentado que los alemanes habían convertido en todos los partidos de la Champions que jugaron como visitante, algo que venían de hacer, clasificando en octavos de final ante Fiorentina, justamente perdiendo 3-2 en Florencia.
Si había alguna duda de que Bayern Munich iba a lograr su propósito de clasificarse, la ayuda que le faltaba la encontró en la estúpida expulsión de Rafael a los 5 del segundo tiempo. Les digo esto porque, a partir de este momento, un Ribery que había estado casi ausente comenzó a desequilibrar con sus gambetas imprevisibles.
Para entonces, Manchester había perdido protagonismo al estar 10 contra 11, y en un corner del citado francés al segundo palo, llegó robben y convirtió con uno de esos remates cruzados de los que parece tener el secreto. Tal vez si el holandés hubiese seguido jugando en el Real Madrid, los españoles estarían clasificados, ya que convirtió en los tres últimos partidos de la Champions...
El Manchester se vio obligado a ir a buscar el cuarto gol, pero ya Rooney se había ido lesionado y el equipo ya no tenía respuestas físicas, después de haber hecho demasiado gasto al quedarse con uno menos.
Lo intentó con Berbatov, a quien cada vez que veo jugar pienso que en el Manchester, con Ferguson a la cabeza, se deben preguntar por qué el capricho de dejar ir a Tevez, que estaba aclimatado, era muy querido por los hinchas y había rendido maravillosamente.
Un dato curioso: serán las primeras semifinales desde 2003 sin ningún equipo inglés. Los partidos decisivos serán en Barcelona y en Lyon, creo que la localía poco va a contar.
Hasta dentro de dos semanas, cuando nos volvamos a encontrar para analizar los partidos de ida. Nos quedaremos esperando que los dos sean grandes partidos también, y que sobre todo Inter-Barcelona supere las expectativas.
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