martes, 6 de julio de 2010

Sneijder y Van Bronckhorst felices

CIUDAD DEL CABO -- No hay caso. Los dioses del fútbol le están sonriendo a Wesley Sneijder. Pareciera que cada pelota que toca termina adentro del arco. El volante holandés, quien tuvo un año memorable con el Inter, está resultando una de las figuras de la Copa Mundial a fuerza de goles.
Sneijder marcó su quinto tanto del torneo el martes, ayudando a que Holanda derrotase 3-2 a Uruguay y avanzase a su primera final desde 1978. El gol lo dejó empatado con el español David Villa al tope de la tabla de cañoneros.
"Esto nunca se olvidará", declaró el jugador. "Estamos en la final. Tengo que acostumbrarme. Estamos muy cerca (del título). No hay nada como un Mundial", agregó.
Fue nuevamente un gol con asterisco. Con el partido igualado 1-1 y muy reñido, Sneijder se encontró con una pelota en la entrada del área y sacó un derechazo al segundo palo. El balón pasó entre varias piernas, se desvió levemente en alguien, y entró pagado al poste, lejos del arquero Fernando Muslera.
Uno de los que estaba en el camino fue su compañero Robin van Persie, quien pareció adelantado. El árbitro uzbeco Ravshan Irmatov, sin embargo, convalidó el tanto. Fue un gol con suerte. Igual que los dos que había marcado en los cuartos de final contra Brasil, con los que Holanda se impuso 2-1.
En el primero, Sneijder tiró un centro al corazón del área. El arquero Julio César se molestó con su compañero Felipe Melo y la pelota fue a parar al fondo de las mallas, ante la sorpresa del propio Sneijder. Inicialmente el gol fue asignado a Melo, pero luego la FIFA se lo dio al holandés.
Sneijder marcó también el segundo tanto de su equipo en ese partido y nada menos que de cabeza, en el centro del área, pese a que es bajo de estatura. Su compañero Dirk Kuyt peinó un balón hacia atrás y la pelota le cayó justo para que metiese el frentazo, rodeado de rivales mucho más altos.
Sneijder marcó un tanto en la victoria 2-1 sobre Eslovaquia en los octavos de final y también el gol del triunfo 1-0 sobre Japón en la primera ronda. El gol ante Japón igualmente fue afortunado, ya que la pelota hizo una comba extraña y se le coló al portero, quien se pasó de largo.
Sneijder ha tenido un año para el recuerdo. Luego de ser descartado por el Real Madrid, brilló en el Inter, con el que ganó la Champions League, la liga italiana y la Copa Italia.
En tanto, en el epílogo de su carrera, Giovanni van Bronckhorst pudo haber marcado uno de los mejores goles del Mundial de Sudáfrica. A los 18 minutos, el lateral izquierdo holandés abrió la cuenta, en el triunfo sobre Uruguay, con un sublime remate desde 30 metros.
Con 35 años, el capitán de la "Oranje" había anunciado su adiós del fútbol un mes antes del viaje a Sudáfrica y este gol fue el primero del certamen y apenas el sexto dentro de una trayectoria de 105 partidos con la selección nacional.
La ejecución del tanto fue brillante. Tras una bonita combinación de pases, recibió una pelota por el costado izquierdo y sacó un misil al ángulo superior que fue imposible para el vuelo del arquero uruguayo Fernando Muslera.
"Fue uno de esos goles bellísimos para el fútbol pero bastante inesperado para todos", comentó el técnico uruguayo Oscar Tabárez. "Es sabido que los futbolistas holandeses son muy ricos técnicamente, que en cualquier momento pueden transformar en un gol cualquier llegada ocasional, como fue esa".
Ese gol convalidó las intenciones que había indicado en la previa al partido, cuando manifestó que quería que Holanda diese rienda suelta a un fútbol más vistoso.
Van Bronckhorst, quien cerró la temporada con el Feyenoord holandés tras militar en clubes como Barcelona y Arsenal, tiene pautado el partido de despedida formal contra el Mallorca el 25 de julio. Su plan es emprender una carrera como entrenador.
Este Mundial es el tercero que disputa. Los otros fueron el de Alemania 2006 y el de Francia 1998, el que en ningún momento salió de la banca.
Como capitán, podrá tener la oportunidad de cerrar con broche de oro su carrera levantando la Copa Mundial en su último partido si Holanda logra salir victoriosa de la final del domingo ya sea ante Alemania o España.
El atacante holandés Arjen Robben calificó de "increible" lo que está viviendo con el seleccionado de su país tras haber alcanzado la final de la Copa del Mundo.
"Antes del Mundial dijimos que teníamos un objetivo en conjunto y antes del partido nos miramos pensando sólo en el éxito", afirmó el futbolista del Bayern Munich.
Robben, autor del tercer gol holandés sobre Uruguay, aseguró que lo que está viviendo "es incrible", puesto que después de 32 años su seleccionado llega a una final de un Mundial con expectativas de ganar la Copa por primera vez.
Sobre su próximo rival, que saldrá entre Alemania y España, dijo que "son dos equipos muy grandes" y ante una consulta en el caso de medirse con los germanos, a quienes conoce por jugar en el Bayern Munich, afirmó que con la camiseta naranja deberá "ganar", ya que de lo contrario distará de atreverse a regresar.

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