El caso de Miroslav Klose y Lucas Podolski es curioso se mire por donde se mire. Se trata de dos jugadores que a nivel de clubes no consiguen dar la talla, pero que cuando se enfundan la camiseta de Alemania, se convierten en dos de los delanteros más letales del planeta.Este Mundial sirve para demostrar esta tesis una vez más. Klose, delantero del Bayern de Múnich, ha disputado esta temporada 37 partidos con el conjunto bávaro y sólo ha logrado seis goles. En lo que lleva de Mundial, cinco partidos, ya ha marcado cuatro.
Además está a un sólo tanto de empatar a Ronaldo como el máximo goleador en la historia de los Mundiales.
Podolski ha mojado dos veces en lo que llevamos de Mundial. Uno menos de los que marcó en 31 partidos en los campeonatos alemanes.
¿A qué se debe esta metamorfosis? La motivación seguramente jugará un papel fundamental. El hecho de tener a tiro un récord como el de Ronaldo, seguro que empuja a Klose. Además hay que destacar la confianza ciega de Löw en sus dos delanteros. Pese a su bajo rendimiento en sus equipos, el seleccionador alemán no duda de ellos. A todo esto hay que sumar la mística de la 'Mannschaft'. No olvidemos que Alemania es Alemania.
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