martes, 6 de julio de 2010

Fiesta naranjaDespués de 32 años Holanda jugará la final de la Copa del Mundo. No jugó bien pero logró vencer 3-2 a Uruguay en las semifinal

Uruguay 2 - 3 Holanda
En un partido de gran intensidad, Holanda derrotó a Uruguay en el estadio Green Point de Ciudad del Cabo. Los Oranje se clasificaron así para la tercera final de una Copa Mundial de la FIFA en su historia.
CIUDAD DEL CABO -- El tren con destino final en Johannesburgo paró en Ciudad del Cabo para Uruguay y se llevó a Holanda con una victoria por 3-2 que le dará el 11 de julio la oportunidad de volver a luchar por un inédito título en un Mundial o repetir los segundos lugares de Alemania '74 y de Argentina '78.
Dos goles en apenas tres minutos anotados por Wesley Sneijder y Arjen Robben, a los 70 y 73, cambiaron la historia de un partido que se mostraba muy equilibrado entre las dos selecciones que llegaron a las semifinales como auténticas sorpresas.
La ventaja se hizo inalcanzable y tornó estéril el postrero tanto del lateral derecho Maximiliano Pereira (m.92), que dio más emoción a un remate de partido seguido por más de 62.000 espectadores en el que los holandeses terminaron contra las cuerdas a pesar de haber desperdiciado varias oportunidades tras la puntilla de Robben.
Los "oranje" ampliaron a 24 el número de partidos sin perder, una racha que comenzó en 2008, y en el Mundial de Sudáfrica es la única que ha ganado sus seis compromisos y hora espera el desenlace de la semifinal, este miércoles, entre Alemania y España.
Sneijder, volvió a ser proclamado figura, como lo fue en el partido que ganaron de remontada a Brasil en la fase de cuartos de final.
El primer tiempo premió al fútbol con dos soberbios goles a unos 35 metros de las porterías anotados por los capitanes zurdos.
El primero, del capitán holandés Giovanni Van Bronckhorst, con un zapatazo desde la banda izquierda que se filtró en la escuadra ídem de Fernando Muslera, a los 18 minutos. Y el otro de Diego Forlán que clavó en el centro de la portería a los 41, luego de recibir desde el punto central de la cancha un pase de Mauricio Victorino.
Estos dos golazos demostraron que el remate a distancia ayudado por la trayectoria irregular del 'jabulani' sería el 'ábrete Sésamo' para un partido de mucha paciencia y cuidado.
El entrenador Oscar Washington Tabárez había reconocido la víspera que comparados con las otras tres selecciones finalistas, los suyos tenían menos cualidades en el dominio del balón.
Por eso, Uruguay pareció esta vez preferir entregarlo al rival, blindarse atrás para aguantar la presión y buscar la sorpresa en cualquier momento con una pesca milagrosa de Forlán o Edinson Cavani.
Pero temprano, a los cuatro minutos, la zaga "celeste" se llevó un susto con un mal corte de Fernando Muslera para desviar centro del lateral derecho Demy De Zeeuw, pero el puntazo de Dirk Kyut, libre de marca, pasó centímetros arriba del horizontal.
Holanda pareció tomarse su tiempo para encontrar el camino, movió sus fichas sin presión con la premisa de que Robin Van Persie se ocuparía de entretener a Diego Godín y Mauricio Victorino.
En forma simultánea, atrás, a pocos metros del irregular jugador del Arsenal, el trío Kuyt, Arjen Robben y Wesley Sneijder se encargarían de enloquecer con sus rotaciones a los laterales Maxi Pereira y Martín Cáceres, así como a la primera línea de contención en la mitad. El nerviosismo traicionó por momentos a los uruguayos, especialmente a los hombres que entraron a suplir bajas: Cáceres y Egidio Arévalo.
Pero la dinámica de los "oranje" no impactó, Sneijder pasó perdido en la primera etapa, Robben y Kuyt terminaron cargando el piano mientras Van Persie por momentos estorbaba, como un mueble viejo.
El entrenador Berd Van Marjwik mostró al salir del vestuario para el segundo tiempo que tenía más dudas y preocupaciones que Tabárez: sacó a De Zeeuw y puso al madridista Rafael Van Der Vaart. Holanda tardó en carburar y, a medida que pasaban los minutos, los uruguayos más cómodos se sentían en la cancha del Green Point.
Cavani se tornó una seria preocupación para John Heitinga y Khalid Boulahrouz, mientras que del otro lado Joris Mathijsen y Van Bronckhorst tenían que apretar los dientes cada vez que Forlán volvía a la carga.
Otra vez Stekelenburg en el suelo para conjurar un remate franco del astro del Atlético de Madrid a los 67 minutos, y de nuevo Muslera con sus manos flojas para contener un remate y la suerte divina que impidió a Robben anidar en su red el rebote.
Uruguay parecía tenerlo todo controlado. Y Holanda no maduraba en su juego, hasta cuando Sneijder, de nuevo él, volvió a mostrar su tarjeta de presentación con un remate envenenado que tocó piernas uruguayas y fue a morir cerca al vertical izquierdo.
Corrían 70 minutos, Ciudad del Cabo parecía volver a ver triunfantes el paso de los holandeses, como cuando se instalaron hace 358 años, el 6 de abril de 1652. Y lo confirmaron tres minutos después, cuando Kuyt ganó espacio en el carril izquierdo y levantó un centro con precisión que Robben conectó en un salto que dejó sin opciones a Godin.
El balón explota en el vertical derecho de Muslera y establece el 3-1 imponente, decisivo para abrir nuevas historias para el fútbol de ambos países y los continentes que representan. Forlán se fue de la cancha cuando se habían desvanecido las ilusiones de Uruguay de volver a una final mundialista, como la que ganaron a Brasil en Río de Janeiro, hace 60 años.
Y Sudamérica cedía a los europeos la posibilidad de ganar por primera vez la Copa del Mundo fuera de ese Viejo Mundo, y de tomar ventaja en el número global del títulos, que hasta Alemania 2006 establecía nueve para cada región.
Wesley SNEIJDER
Mediocampista
ha sido elegidoJUGADOR DEL PARTIDO






comentarios de la pasion del deporte:
En la segunda mitad, los celestes empezaron con mayor determinación, y mantenían el control del balón, aunque sin generar oportunidades del todo claras. La más importante fue al 50’ cuando Forlán escapó por la banda, Stekelenburg tuvo que salir a defender su marco y dejó libre la portería. El rebote le quedó a Edinson Cavani quien disparó, pero sin fuerza, y van Bronckhorst llegó a tiempo para despejar sobre la línea.
El partido se animó, y en minutos consecutivos, los dos guardametas tuvieron que hacer grandes atajadas, hasta que, a veinte del final, Holanda tuvo la suerte de los ganadores: Snejder mandó un potente disparo, que pasó entre las piernas de Robin van Persie y dejó sin oportunidad a Muslera (1-2, 70’).
Los charrúas apenas se recuperaban del golpe, cuando Holanda asestó el sablazo definitivo. El omnipresente número 10 Oranje mandó un centro milimétrico a la cabeza de Robben, cuyo remate a la esquina de la portería de Muslera fue incluso superior. Un golazo en toda la regla que le daba la tranquilidad a Holanda (1-3, 73’).
Esa calma pudo haber sido incluso mayor, pero Robben falló dos mano a mano ante Muslera en los últimos minutos, y Holanda estuvo a punto de pagar las consecuencias. Cuando se había cumplido el tiempo efectivo y Uruguay atacaba con más corazón que orden, Maxi Pereira se encontró con una pelota en la puerta del áreanaranja y definió como los grandes (2-3, 90’+2).
Los últimos segundos fueron cardíacos. Los charrúas empujaron a sus rivales hacia su propia área y mandaron peligrosos pelotazos que, sin embargo, la defensa holandesa supo resolver, para asegurar así el boleto a la final de la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010. Allí le espera el ganador del encuentro entre España y Alemania.

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