Argentina 0 - 4 Alemania
Alemania derrotó 0-4 a Argentina en partido disputado en el estadio Green Point de Ciudad del Cabo. En semifinales se enfrentará España, el 7 de julio en Durban.
CIUDAD DEL CABO -- Alemania fulminó a Argentina, la goleó con toda la contundencia con la que venía ganando la albiceleste, puso al descubierto las miserias del equipo de Diego Maradona y, de paso, demostró al mundo que no es un candidato casual al Mundial de Sudáfrica sino un favorito serio.Como hace cuatro años, Argentina cayó en cuartos y ante el mismo rival. Pero entonces lo hizo en la tanda de penaltis y ahora bajo una tormenta de goles germanos.
Vistazo estadístico
Alemania anotó 4 goles hoy, sin contar que tan sólo tocó el balón el 47.2% del total de las veces, siendo éste el séptimo menor porcentaje de algún equipo que haya marcado al menos en 4 ocasiones desde 1966, cuando se comenzó a seguir esta estadística. La última vez que un equipo anotó al menos 4 goles con tan bajo porcentaje de toques fue Suecia (46.1) en la victoria ante Bulgaria en el juego por el tercer lugar del Mundial 1994.
Por quinto Mundial consecutivo, Argentina cae ante una selección europea y lo hace un día después de que perdiera Brasil frente a Holanda en la misma ronda, poniendo en duda el presunto dominio futbolístico de Latinoamérica.
Los germanos se cuelan entre los cuatro mejores del mundo tras haber dejado de lado a dos de las favoritas, primero a Inglaterra y luego a una Argentina que no conocía la derrota, que venía dejando muestras de contundencia ofensiva y ambición.
El equipo de Maradona perdió porque se enfrentó a un rival más serio, que sacó partido de todas la
s carencias que hasta ahora habían quedado tapadas por su contundencia ofensiva, por la potencia de su delantera, auténtica dinamita que había desarbolado a todos sus rivales sin necesidad de orden táctico, de disciplina.Pero contra Alemania eso no fue suficiente. Las estrellas albicelestes no brillaron. Messi anduvo menos presente y el equipo se derrumbó como un castillo de naipes, como un gigante con los pies de barro. Cuando falló la pegada, no había nada para suplirlo.
Perdió un partido que se puso cuesta arriba desde el minuto 3, cuando Müller, el joven jugador que hace cuatro meses Maradona había confundido con un recogepelotas y que ya lleva cuatro tantos en este Mundial, anotó el primero de la tarde en el minuto tres. No obstante, Muller no marcará en las semifinales, porque vio una amarilla que le impedirá jugar esa ronda.
El marcador en contra pesó como una losa. Argentina descubrió una situación inédita, desconocida para un equipo acostumbrado a remar a favor de corriente, arriba en el marcador y no a verse con prisas, urgencias y obligaciones.
En ese contexto nada funcionó. El equipo empujó con brío, con el corazón que tanto les ha pedido su seleccionador, pero sin orden. Fue una ofensiva apasionada pero tan ineficaz como
contundentes habían sido las de los partidos anteriores.Quien más lo intentó fue Ángel di María, el mejor de su equipo, el más activo en la incorporación al ataque, más acertado que en los partidos anteriores. Dejó en el césped su mejor versión, tanto cuando comenzó por la izquierda, su puesto natural, como cuando se desplazó a la derecha para buscar soluciones al marcador en contra.
Messi apareció menos, perdido en la maraña alemana, obligado a bajar a buscar el balón muy lejos de la portería, donde no se puede ser letal, donde su magia pierde poder y su influjo en el juego es menos determinante.
Tévez le puso genio pero poco más e Higuaín participó menos en el juego.
Fue poca la propuesta argentina. Media docena de jugadas que apenas llegaron a despeinar la tela tejida por Joachin Löw.
Lo intentaron desde lejos pero sin fuerza, trataron de entrar en el área pero sin acierto. Se estrellaron una y otra vez. Y Messi no aparecía.
Impotente, sin respuestas, Argentina se conformó con dominar pero sin crear grandes ocasiones, mientras Alemania acechaba, aguardaba en sus cuarteles de invierno a que la albiceleste dejara sus huecos.
Los tuvo la "Mannschaft", que volvió a demostrar que a la contra es una máquina bien engrasada. Pudo marcar Klose tras una brillante jugada de Müller. Y el propio Müller a pase de Lahm.
Sus ocasiones eran más claras que las argentinas, pero la intensidad la ponían los albicelestes.
En el segundo tiempo buscaron más el gol, con más ahínco, pero con el mismo desacierto. Su empuje rompió el partido, lo hizo de ida y vuelta, sin rumbo, a la merced de cualquiera, un correcalles sin sentido que dejó los minutos más atractivos y emocionantes.
Del intercambio de golpes salió beneficiada Alemania, la que tenía un poco más de orden y clarividencia.
En el minuto 68 Müller demostró que está enchufado en el Mundial y, desde el suelo, acertó a servir a Podolski que se internó en el área para centrar a un Klose que marcó libre de marca.
El segundo tanto acabó por quebrar a Argentina. Sólo quedaba la heroica, lanzarse a por todas a la desesperada. Pero Alemania no dio tiempo a Argentina a preparar la respuesta. Siete minutos más tarde Schweinsteiger dejó sentados a cuantos defensas albicelestes le salieron al paso y sirvió para que Friedrich sentenciara el encuentro.
Todavía tuvo tiempo de marcar el cuarto Klose en otra jugada al contragolpe, lo que le deja a las puertas de ser el máximo goleador de toda la historia de los Mundiales.
Era la sentencia a una selección argentina que sucumbió de alto, con estrépito, desarbolada por un equipo ordenado que se mete entre los cuatro mejores del mundo y presenta su candidatura a más, nadie sabe a cuanto más, porque su juventud llena de incertidumbre su suerte.
A tanto como aspiraba hasta ahora la Argentina de Maradona, que vio como sus estrellas dejaban de brillar el día más necesario.
comentarios de la pasion del deporte:
El partido comenzó con una Alemania imponente, que dominaba el balón y generaba ocasiones. Pero ni el hincha más optimista de la Mannschaft esperaba que su equipo se adelantase tan pronto. Un magnífico cobro de falta de Mezut Özil encontró a Thomas Müller en el área, quien libre de remató a placer y venció a Sergio Romero (0-1, 3’).Los de Diego Maradona acusaron mal el golpe y sufrieron minutos de asedio total, aunque Alemania no reflejaba su dominio en ocasiones claras. Para el cuarto de hora el partido se había emparejado. Aún así, la defensa albiceleste sufría cada vez que Özil o Müller tenían la pelota.
La primera llegada argentina llegó en el minuto 22 cuando Lionel Messi mandó un espectacular pase para Carlos Tévez, pero Manuel Neuer logró cortar. Desde ese momento, la posesión estuvo del lado albiceleste, mientras que la Mannschaft esperaba para lanzar peligrosos contragolpes. En uno de ellos, Klose mandó su disparo por encima, tras la habilitación de Müller. Por su parte, Argentina empezó a generar oportunidades, aunque no demasiado peligrosas. La más clara fue una buena acción de Gonzalo Higuaín en el área, pero su disparo angulado fue bien contenido por Neuer (34'). La primera mitad terminó con Argentina agobiando a Alemania, pero sin que sus delanteros encontrasen los espacios necesarios.
Contragolpes mortales Argentina sabía que tenía que marcar rápido para no exponerse a la velocidad alemana a la contra, y desde el minuto 46 fue con todo por el empate. Ángel Di María lo intentó, pero su disparo pasó apenas desviado del marco alemán. Luego Tévez lo buscó, pero Per Mertesacker rechazó su disparo con la cara.
Se olía el gol albiceleste. El portero alemán debió reaccionar con seguridad ante dos disparos, de Higuaín y Di María. Y justo cuando parecía que Argentina lograba el empate, Alemania definió el encuentro con el sello de la casa: el contragolpe. Tras un excepcional pase de Müller, Podolski se internó en el área, sacó un centro cruzado y Klose, sin marca definió caminando (0-2, 68’).
Argentina se derrumbó. Intentó atacar, con más corazón que fútbol, pero no alcanzó. En una excepcional jugada por banda izquierda, Bastian Schweinsteiger dejó sembrados a tres defensores antes de cruzar para Arne Freidrich, que en el primer poste definió con un toque preciso (0-3, 74’).
Y aún faltaba más. Cuando el partido expiraba, un desborde de Özil, por la banda izquierda, dejó sólo al gran delantero alemán, que festejó su partido número 100 y se quedó sólo a un gol de Ronaldo en la lista de máximos anotadores en la historia de las Copas Mundiales de la FIFA (0-4, 88’).
Alemania se enfrentará en semifinales a España, el próximo 7 de julio en Durban.

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