Sobre la hora En tiempo de descuento, el colombiano Iván Córdoba le dio a Inter tres puntos que parecían escaparse.
Goles
Reggina
Inter Milan
Francesco Cozza (34)REGGINA
Maicon (9)
Franco Brienza (53)REGGINA
Patrick Vieira (24)
Ivan Cordoba (90)
- En el partido que abrió la décima fecha del campeonato italiano de fútbol, Inter venció a Reggina como visitante por 3 a 2: el brasileño Maicón puso arriba la visita, Patrick Vieirá aumentó la ventaja, Francesco Cozza y Franco Brienza igualaron pero, sobre la hora, Iván Córdoba le dio el triunfo a su equipo.
Que, con esos tres puntos, ahora suma 21 y es otra vez líder del torneo, claramente con un partido más que el resto. Reggina, por su parte, sigue teniendo 5 unidades y es el único colero de la tabla.
El triunfo de Inter fue merecido, porque la visita tuvo seguramente muchas más ocasiones de gol, pero Reggina jugó un partido al límite de sus posibilidades actuales y el empate no hubiera sido un escándalo, ni mucho menos.
La manta cortaInter venía de dos empates sin goles consecutivos y, por eso, José Mourinho se decidió a un planteo muy audaz, un 4-4-2 con dos aleros muy ofensivos, Mancini y Quaresma, y dos delanteros, Balotelli e Ibrahimovic. En efecto, especialmente cuando atacaba, el esquema era en realidad un 4-2-4, con Zanetti y Vieirá en el medio tratando de proteger a la defensa.
Esta solución, que como veremos fue muy efectiva al comienzo, en especial porque el entrenador de Reggina, Nevio Orlandi, tardó demasiado para entender lo que pasaba, acabó siendo el clásico cuento de la "manta corta", la que no permite calentar al mismo tiempo los pies y la parte alta del cuerpo.
En efecto, cuando Reggina se paró mejor en la cancha, se dio cuenta de que Inter ofrecía enormes ventajas atrás y las aprovechó para empatar de manera absolutamente merecida. En el final, luego, a Orlandi le tembló el pulso: en lugar de seguir jugando de igual a igual, pasó a un 4-5-1 que le permitió a Inter aplastar al rival en el área y martillarlo de remates, hasta encontrar sobre la hora el triunfo.
La crónicaAl comienzo, como quedó dicho, Reggina no entendía nada y sus defensores se vieron desbordados por los atacantes rivales. El primer error fue de Cirillo, y trajo un remate de Quaresma que dio en el poste. Luego Valdéz erró el anticipo sobre Ibrahimovic, quien así tuvo la libertad de asistir la diagonal hacia adentro de Maicón, quien definió con un estupendo derechazo al ángulo superior del primer palo.
Poco después, otra vez Cirillo erró el despeje y el balón derivó rápidamente para el ingreso de Vieirá por derecha, quien no tuvo problemas para fucilarlo a Campagnolo. Ahí, sin embargo, Inter cometió el error de aflojar un poco la presa, quizás pensando que el asunto estuviese liquidado.
Pero Reggina se acomodó en la cancha, con Carmoná recostado sobre la defensa pero con Barreto y Vigiani muhco más ofensivos. Así, cuando Inter tuvo que defenderse sufrió la inferioridad numérica de sus volantes y se encontró en dificultad evidente, al punto de que el gol de Cozza, un remate de derecha desde la medialuna en jugada de tiro de esquina, no sorprendió demasiado al observador.
En el complemento, Reggina siguió jugando con coraje y encontró el empate en pocos minutos, cuando Vigiani logró recuperar un balón muy arriba y entregarlo enseguida a Brienza, quien con una hermosa mediavuelta de zurda lo mandó a guardar.
Con el empate puesto, Reggina no se atrasó y siguió jugando con personalidad y agresividad. Así, se armó un hermoso partido de ida y vuelta, porque la zona central era de puro tránsito y se jugaba mayormente en las dos áreas. Claramente, en estas condiciones Inter, con la calidad de sus delanteros, tenía muchas más chances, pero sin nunca poderse descuidar atrás.
Mourinho rotó a todos sus delanteros, poniendo a Crespo y Obinna por Mancini y Balotelli (quien había jugado muy bien, desequilibrando por el carril derecho), pero la defensa local estaba muy atenta y firme. Así, luego de grandes chances de Crespo e Ibrahimovic, pero también una hermosa corrida por izquierda de Carmona, quien luego de gambetearlo a Córdoba pudo haber rematado, pero no se animó y perdió la ocasión, el empate parecía inevitable.
Pero Inter siguió buscando y Reggina, como quedó dicho, ya no tuvo el coraje de seguir con esa "ruleta rusa" y, paulatinamente, se fue encerrando en el área en defensa del empate. Error grosero: en el asalto final, llegó un tiro de esquina desde la izquierda que Córdoba, por el segundo palo, pudo parar para luego fucilarlo de zurda a Campagnolo y conseguir tres puntos que ya parecían perdidos.
Fue un resultado positivo para Inter pero, paradójicamente, una performance que enciende una señal de alarma aún más grande que la anterior, provocada por los dos empates sin goles. Si Inter se cubre, no anota, pero si trata de ser más ofensica, su fragilad defensiva es notoria: en este temporada, nunca había sufrido dos goles en el mismo partido y lo hizo ante el colero del torneo, que a su vez hasta ahora había hecho dos goles sólo ante Lecce, con dos penales.
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